El guijonte
Lash estaba cayendo por el enorme barranco, poco a poco su vista se aclaró y ya no sentía mareo, estaban pasando los efectos del veneno, rápidamente reaccionó sacando el cuchillo con cuerda que traía y lo encajó en la roca, pero por la caída le fue imposible mantenerlo firme. Aun así no se rindió y lo encajó con más fuerza rasgando la piedra disminuyendo un poco la velocidad de la caída, hasta que finalmente logró encajarlo bien en una ranura bien echa y se quedó colgando de la liana a pocos centímetros del suelo.
Como ya estaba cerca no era peligroso, así que se soltó cayendo acostado de espaldas. Tenía un fuerte dolor por todo el cuerpo y le dolía mucho la cabeza. Esa criatura no era nada que hubiera visto o escuchado antes, era completamente desconocida para él. Con mucho esfuerzo se levantó y comenzó a caminar rumbo a su hogar.
(...)
Al llegar preparó algo de medicina con plantas de alrededor que conocía gracias a su madre y se las untó en la herida, luego las vendo con hojas y lianas y tomo un descanso recostándose a un árbol.
-Esa cosa... No tengo idea de que era... Esta interrumpiendo el camino para salir de este bosque Tsk -protestó arrugando su rostro y apretando sus pu?os-. ?Ahora qué voy a hacer?
-?Momento difícil? -el gran hombre habló llamando la atención del chico-. Hasta ahora has sobrevivido por los conocimientos de tus padres, pero parece que no llegaron a conocerlo todo, es normal, el cerebro humano no tiene tanta capacidad, además existen criaturas y plantas nuevas que el hombre no conoce, cada día la evolución avanza y con ella nuevas especies surgen y viejas mueren.
-Tienes razón... No podía depender siempre de los conocimientos de mis padres -bajó la mirada-, supongo que aquí es cuando tengo que arreglarmelas sólo. Es verdad lo que dices, la mente humana no puede albergar tanto conocimiento, incluso a mi puede que se me olvide algo, es hora de plasmar estos conocimientos en algo que no pueda olvidar.
-Ohhhhh -el sujeto sonrió-, tienes alguna idea brillante, puedo verlo en tu cara.
-Es lo que hace que la historia se pueda transmitir de generación en generación sin ser olvidada -se levantó sonriente y arrancó una hoja del árbol detrás suyo- tengo que conseguir un diario de viaje.
Con esta idea en mente regresó al pueblo donde conoció a su sensei, allí se infiltró con cuidado en la casa de este y agarró un par de libros en blancos y unas plumas con tinta que estaban dentro. Al final pudo sacarle provecho a las cosas del sensei antes de que se las llevaran los demás.
Una vez con ellos los guardó en su bolsa y comenzó a escribir. Allí plasmó todo lo que recordaba de criaturas y plantas hasta el momento y por supuesto no podía faltar la información de la nueva criatura a la que llamó guijonte.
-Al parecer este criatura puede razonar y pensar muy bien, logró distraerme para atacarme y fue muy cautelosa -habló mientras escribía en el diario-, sus aguijones pueden estirarse a una distancia... Considerable, además cuando me tocaron afectó de alguna manera mi sistema nervioso provocando que me aturdiera... -se quedó pensativo -, el efecto sólo duró unos minutos, tal vez si evito todos sus ataques... Aunque es algo difícil.
-?Estas pensando volver a esa cueva? -preguntó el gran hombre.
-Tengo que vencer al guijonte, es la única forma de pasar al otro lado, mi hermana me espera, ya he perdido demasiado tiempo aquí atrapado -habló y se levantó guardando el diario-, se que no será fácil, así que esta vez iré bien preparado.
Luego de apuntar la información importante comenzó a preparar su armamento, usando rocas, piel de criaturas que cazaba, lianas, ramas, etc. creó varias armas, una de ellas fue un arco con varias flechas y la otra un martillo de piedra, además de una larga lanza de madera ,también creo otra versión de su cuchillo con liana ya que el último lo perdió y una katana con la que practicaba todos los días.
Llevó algunas plantas y frutas que encontró y pensó que les serviría. Luego de eso pasó varios días entrenando y creando estrategias y planes para poder vencer a la bestia. Incluso practicó varias veces con la katana de madera aunque se negaba a aceptar la de su maestro.
Luego de una semana entera de preparación, estaba listo, llevó todas sus armas en una mochila improvisada con piel de monstruos y todo lo que necesitaba.
-Me voy, recuerda cuidar la katana -dijo Lash despidiéndose del hombre.
-No -Lash se giró sorprendido con la respuesta -, ya la tuve suficiente tiempo, es hora de que te hagas cargo de ella.
-No la voy a usar -le dijo acercándose algo enojado - yo... No la merezco, es de él, no mía.
-Pues dejaré entonces que las criaturas la devoren o se la lleven -el chico abrió los ojos.
-?No puedes hacer eso! -le gritó.
-Si quieres cuidarla, haslo tu, es tu responsabilidad, deja de huir de ello -le dijo y abrió sus brazos- tomala y llevala contigo.
-Bien... -después de un rato pensando la tomó y la metió en su mochila-, de todas formas no pienso usarla.
De mala gana se fue rumbo al lugar mientras el sujeto sonreía a su espalda.
(...)
Una vez llegó, trepó nuevamente la gran roca y subió hasta la entrada de la cueva, dio unos pasos, pero no entró del todo, abrió su mochila y comenzó a preparar todo.
-Se que estas ahí asechandome en la sombra -habló acercandose-, esta vez vine preparado y te voy a cazar definitivamente.
Habiendo dicho esto, se acercó al centro de la cueva y sintió ruido de pasos, se quedó en el lugar hasta que finalmente lo vio. Ahí estaba el guijonte caminado hacia él
.
Lash sonrió y sacó de su mochila unos frutos morados.
-Mamá... Tuve suerte de encontrar esto aquí -le dio una mordida al fruto y luego escupió un humo morado que empezó a cubrir toda la zona-, La zerelda es una fruta especial que al entrar en contacto con la saliva se evapora tomando esta forma gaseosa-, terminó de devorar por completo la fruta llenando absolutamente toda la cueva de este humo que segaba la vista de la criatura.
La cual, agitó sus aguijones en un intento por alejar el humo o darle a Lash que había desaparecido completamente de su vista.
Pasaron unos segundos que se volvían interminables, hasta que finalmente todo el humo se estaba dispersando, el monstruo no divisó al chico por ningún lado, así que supuso que había huido, pero... Se equivocaba.
Justo arriba en el techo, dos cuchillos con lianas estaban encajados y las lianas amarraban a Lash sosteniéndolo de cabeza mientras tensaba su arco con una flecha apuntando a la feroz criatura.
-Esto es lo que necesitaba, una zona de punto ciego -dijo en voz baja-, lo cegue con el humo y tomé esta posición estratégica para poder atacarlo a distancia, sólo tengo que buscar un punto débil. Su cuello... O tal vez... Su cabeza.-Tensó el arco controlando su respiración y apuntando cuidadosamente-. Danza de La Luna: Tsukinoyumi (Arco de Luna).
Disparó la flecha clavándose esta justo en la cabeza de la criatura haciendo que gritara de dolor y comenzara a moverse eufórico. Luego disparó dos más acertandolas en la espalda de la bestia, la cual se lanzó al suelo quitándose estas mientras se revolvía de sufrimiento.
-Le puse veneno de marraca a todas mis armas pero... -vio a la criatura respirar agiradamente poniéndose de pie nuevamente sacudiéndose el polvo-, su piel es más gruesa de lo que pensé, no pude hacerle da?o crítico y el efecto del dolor ya pasó, tendré que continuar disparando.
Volvió a cargar otra flecha y la disparó, pero esta vez la bestia la notó y la derribó con una de sus colas antes de que llegara al objetivo. Esto alarmó al chico, ya la criatura sabía su posición así que no tardó en enviar sus aguijones a atacarlo. Este hábilmente usando sus pies, desencajó los cuchillos del techo y los movió repeliendo los aguijones hasta caer de vuelta al suelo rompiendo caída a varios centímetros de la bestia.
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-Es hora de intentar otra cosa -rapidamente antes de volver a ser víctima de las colas del guijonte, abrió su mochila que traía en la espalda sacando unos trozos de madera que tiró rodando cayendo estos debajo de la bestia que los miró confundida-, esta madera es de robles remolinos del bosque, sólo necesito... -tensó otra flecha en su arco y disparó-, una chispa.
La flecha pasó por debajo de la criatura rozando la madera generando una peque?a chispa que la prendió completamente incendiando el suelo debajo de sus pies. El monstruo empezó a saltar y a gritar mientras sus grandes patas ardían en llamas.
El chico rió victorioso, pero la criatura enfurecida rugió con fuerza resonando en toda la cueva, esta saltó muy alto y desde el aire envió sus aguijones hacia el chico. El cual reaccionó rápidamente lanzando algunas flechas para repelerlos pero cuando lo logró con todos ya la bestia estaba encima suyo, así que rodó hacia un costado y luego corrió para alejarse de ella, por desgracia dejó su arco atrás rompiendo este la criatura con sus patas.
-Conté 5 aguijones, debo desacerme de ellos y evitar que me toquen, un simple roze podría provocar que mi sistema nervioso se vuelva loco -analizó secando su sudor, estaba agitado y su respiración acelerada, pero no podía detenerse.
Sacó de su mochila la lanza que destacaba por su gran tama?o viéndose la punta desde que estaba dentro. Dejó su mochila en el suelo y comenzó a correr. La criatura le lanzó todos sus aguijones para atacarlo mientras este los esquivaba hábilmente, saltó a la pared de un costado de la cueva flexionando sus rodillas notándose sus venas.
-Mientras tenga una superficie donde apollar mis pies, no puedo perder -agarró la lanza con una mano por la base y la estiró hacia atrás-, esta es la mejor posición para atacar y esquivar -varios aguijones se acercaban a él-. Danza de La Luna: Shingetsu (Luna Nueva).
En un instante en cuanto los aguijones se acercaron, saltó de la pared girando sobre si mismo esquivando estos al mismo tiempo que lanzaba la lanza con fuerza girando esta como una cuchilla dirigiéndose directo al monstruo cortando dos de sus tentáculos con aguijones desde la base soltando este mucha sangre y gritando de dolor.
-?Si! Al menos ahora se que esa zona es más fácil de cortar -celebró una vez en el suelo, pero le dio un fuerte dolor en el brazo-, ese lanzamiento requirió mucha fuerza, tengo alta tolerancia al dolor por eso pude lanzarlo, pero... Si que duele.
La criatura expulsando humo de sus fosas nasales por el enojo rugió nuevamente y los 3 tentáculos que quedan los dirigió a su enemigo. El cual rodó por el suelo esquivando estos ataque agarrando nuevamente en su mochila lo último que le quedaba de armamento, un martillo y una katana hechos en la base de madera y el filo de piedra.
-Esto es... Lo último que me queda, ahora que tiene menos aguijones puedo esquivarlos más fácilmente, sólo queda... Hacerle da?o -sonrió esquivando ágilmente sus aguijones dirigiéndose hacia la criatura.
Esta también comenzó a moverse sin miedo al chico abriendo su enorme boca para devorarlo. Una vez estaban casi cara a cara el chico sonrió y agarró su martillo desde el suelo.
-Te tengo donde quería -habló en voz baja-. Danza de La Luna: Mikadzuki (Luna Creciente) -agitando dicha arma hacia arriba de manera encurbada golpeó el mentón de la bestia cerrando su boca de golpe haciendo que sus mismos dientes chocaran entre si da?ándola de gran manera y haciéndola sangrar-. Danza de la Luna: Gegen'notsuki (Luna Menguante).
Usando su otra mano alzando su katana la agitó hacia abajo realizando un corte curvo justo en un lado de la cara del monstruo cortando su ojo en el proceso soltando algo de sangre y causando mucho dolor a la criatura que retrocedió.
Lash se detuvo para recuperar el aliento, estaba cansado, pero sonreía por haber podido acertarle dos golpes críticos a la bestia, aunque esta seguía de pie, pero se notaba cansada y algo débil por la perdida de sangre y las heridas en su cuerpo.
-Bien... Un poco más... -dijo este preparándose para nuevamente atacar a la bestia, esta en cambio lanzó sus aguijones hacia el chico que colocó el martillo a su espalda y la katana al frente al igual que un pie delante del otro flexionando las rodillas. Tomo aire y espero a que los aguijones llegaran a su posición y entonces...-. Danza de La Luna: Mangetsu (Luna Llena) -giró su cuerpo completamente generando con ambas armas un circulo a su alrededor que repelió los aguijones simulando una luna llena, pero al hacerlo se dio cuenta de algo-. Espera... Acabo de repeler dos aguijones pero eran...
Entonces de repente uno de los aguijones salió del suelo a espaldas del chico cortando su piel y ropa haciéndolo sangrar.
-Mierda... -se lanzó hacia un lado, pero apoyó un pie en el suelo junto con la katana-, el veneno... -empezó a ver todo distorcionarse y a sentir mareo-, este no es el mejor momento.
El guijonte alzó el aguijón con el que había atacado enterrado en el suelo y lo dirigió hacia el chico, este intentó bloquearlo, pero la criatura logró arrebatarle la katana de la mano, luego con otro aguijón le hizo un corte en el abdomen, el último aguijón cortó atrás de sus rodillas haciendo que cayera al suelo.
Lash se levantó, pero seguía bajo los efectos del veneno. El monstruo volvió a lanzar todos sus aguijones contra él. Sin más opciónes decidió hacer una locura y se golpeó fuertemente la cabeza con el martillo de piedra, aunque este se rompió por la madera cayendo al suelo. El chico recuperó sus sentidos y esquivó los aguijones, pero se había quedado sin armas y su cabeza estaba sangrando por el golpe.
-Maldita sea... Fue la única manera que vi para liberarme del veneno, pero... -se tambaleó un poco-, mi vista esta nublada, tengo mareo y estoy perdiendo mucha sangre -se pasó la mano por la frente viendo su sangre.
La bestia no se detuvo ahí y continuó lanzando sus aguijones, el chico los esquivaba, pero por muy poco por su mareo. El monstruo se cansó de esperar y se lanzó contra el chico, lo embistió usando su enorme cuerpo tumbándolo al suelo y allí comenzó a atacar con fuertes mordiscos que el chico esquivaba mientras la saliva rozaba su piel.
Finalmente para liberarse, Lash colocó uno de sus pies en el cuello de la bestia e impulsándose con sus manos y con el otro pie lo lanzó por los aires a su espalda chocando contra el suelo dandose un buen golpe. Ambos se levantaron, Lash dio unos cuantos pasos hacia su mochila que había dejado en el suelo, allí vio algo que brillaba así que se acercó.
Encontró la katana que había traído tirada en el suelo justo al frente de él. Se cayó de rodillas y la sujetó con una mano mientras la sangre que goteaba de su frente la empa?aba.
-Esta katana... No me... Pertenece... -arrugo su entrecejo y la apretó con fuerza aguándose sus ojos-, pero la verdad es que... La razón por la que no la quiero usar... -su voz salía algo ronca entre sollosos-, es que cuando la toco... Puedo verlo... Es un castigo... Un recuerdo de que alguien más a quien amaba murió... -miró a la nada y se pudo ver una visión astral de su sensei, allí mismo arrancó a llorar desconsolado.
El monstruo a su espalda no se quedó quieto, una vez se recuperó del fuerte golpe lanzó nuevamente sus aguijones hacia el chico.
-Estas equivocado jovencito -rega?ó el maestro del chico acercandose-, que veas a alguien que ya perdiste no significa que sea un castigo, no estoy aquí para atormentarte o para hacerte sufrir -colocó su mano encima de la del chico que tocaba la katana haciendo que este se sorprendiera por el tacto suave que sintió-, estoy aquí para luchar a tu lado y terminar de ense?arte lo que te falta. ?Quieres salvar a tu hermana no es cierto? Verme a mi no debería ser escusa suficiente para dejar de luchar, coge esta katana como muestra de que te volviste el mejor espadachín de todos y acaba con esa bestia con mis ense?anzas.
-Es injusto que todos se vayan... -habló el chico desapareciendo la imagen de su maestro y acercándose a gran velocidad a su espalda los aguijones-, quisiera irme también... Pero... Hasta que salve a mi hermana, no lo haré -agarró la empu?adura de la katana y justo cuando los aguijones iban a tocarlo...
La desenvaino a toda velocidad girándose dando un corte circular que acabo cortando dos de los aguijones frente a él haciendo que la criatura gritara y soltara mucha sangre por sus heridas.
-Estaba perdiendo la compostura, pero ya estoy mejor -se puso de pie nuevamente y soltó la vaina de la espada en el suelo agarrándola con ambas manos-, es más pesada que las de madera y tiene un rango de ataque mayor, estoy muy cansado ahora mismo y no tengo la practica suficiente pero... A él sólo le queda un aguijón, si logro esquivarlo y acercarme, sera suficiente con un corte más.
Tomó aire y se puso en posición de corte, la bestia al verlo exhalo humo de sus fosas nasales y rugió con fuerza resonando en todo el lugar. Luego lanzó su último aguijón hacia la tierra y se vio este arrastrándose por todo el suelo.
El chico salió corriendo a toda velocidad hacia la criatura para cortarlo, el aguijón salió de repente del suelo pero Lash reaccionó rápido y saltó esquivándolo, luego dicha cola giró para atacarlo por un costado a lo que el joven freno por un momento pasando esta frente a el y seguido de esto el aguijón volvió a girar para atacarlo por atrás a lo que el chico respondió corriendo a toda velocidad mientras era perseguido.
-No tengo tanta energía y ese aguijón es muy rápido... Me va a alcanzar, además creo que su cerebro ya proceso mi danza, creo que sabe mi debilidad, pero... -llegó a estar justo al frente de la bestia-. ?Ya estoy listo para todo eso! -el aguijón cambió su trayectoria en el último momento hacia los pies del chico, a lo que este saltó colocando una mano en el suelo siendo esta cortada un poco por el ataque, luego cayó de costado al suelo, pero se recuperó rápido estando con una pierna apoyada en el suelo y la otra flexionada, ambas ejerciendo mucha fuerza y en su mano sana teniendo la katana lanzando su ataque al cuello de la bestia-, como dijo el sensei mientras tenga mis pies no importa que pierda lo demás -pero justo cuando estaba cerca de cortar a la bestia, el veneno hizo efecto provocando que el chico se mareara y no viera bien el cueyo de la bestia. pero no se rindió y se mordió la lengua provocando un fuerte dolor que le devolvió los sentidos, además... Un peque?o destello rojo apareció justo frente a él indicándole donde cortar-. Danza de La Luna: ?Akai... Tsuki!(Luna Roja) -con todas sus fuerzas movió si katana logrando acertarle al cuello de la bestia atajándolo y creando en el proceso con la sangre salpicada al cielo en un movimientos curvo una media luna.
Finalmente la bestia cayó derrotada y muerta mientras su sangre salpicaba al joven que respiraba agitado por la fatiga y soltó la katana por el dolor en sus músculos, luego simplemente sonrió y cayo inconsciente al suelo.
Pasaron varias horas hasta que pudo recobrar la conciencia, el joven se levantó con un fuerte dolor de cabeza, al ver al guijonte derrotado sonrió victorioso, recogió su mochila y guardó la katana de vuelta en su funda, era hora de comprobar algo.
Caminó hasta el fondo de la cueva, al adentrarse sintió un horrible olor que lo hizo taparse la nariz, habían huesos y carne podrida de quien sabe que en el suelo, al parecer el guijonte era la única criatura en esta cueva, al menos la unica con vida, el resto del camino fue tranquilo hasta que al fin... Vio luz... Corrió desesperado y al llegar su corazón se agitó de alegría y lágrimas salieron de sus ojos, por fin había logrado salir, había encontrado el camino que tenía que seguir para ir a por su hermana.
Continuará...

